Remedios caseros para las infecciones fúngicas de las uñas

Hay una multitud de remedios caseros utilizados para tratar los hongos de las uñas de los pies. Los remedios caseros se suelen centrar en el uso de un solo producto o ingrediente para tratar de combatir las infecciones fúngicas de las uñas de los pies.

Algunos de los remedios más populares son:                  

  • Aceite de árbol del té
  • Remojo en vinagre
  • Bicarbonato de sodio y vinagre de manzana

 

En general, los hongos pueden prevenirse y tratarse con ingredientes ácidos. Sin embargo, estos deben penetrar en la uña, un punto crucial en el que la eficacia de todos estos remedios caseros falla.

 

El aceite de árbol del té es un fungicida natural y proporciona una defensa química contra los hongos.  Sin embargo, a diferencia de Nailner, no penetra completamente en la uña, por lo que los hongos pueden sobrevivir en la parte más profunda. Este remedio casero también necesita un largo periodo de aplicación antes de que puedan verse resultados.

 

El vinagre tiene niveles de acidez que pueden ayudar a prevenir la infección, pero carece de fuerza para matar a los hongos de las uñas de los pies que ya están establecidos. Para que el vinagre se pudiera considerar eficaz, debería utilizarse durante periodos muy largos, de muchos meses. En cambio, Nailner contiene ácidos que impiden que los hongos sigan viviendo en la uña y un agente penetrante que permite una total impregnación, asegurando que el hongo no pueda vivir en las zonas profundas de la uña.

 

El bicarbonato de sodio se añade al agua para crear una pasta. Se dice que aplicando esta pasta dos veces al día después de un remojo de 15 minutos se puede ver una mejoría. El bicarbonato de sodio tiene las mismas limitaciones que el vinagre para tratar de forma eficaz los hongos de las uñas. Además, 30 minutos de tratamiento todos los días resulta muy incómodo. La aplicación de Nailner solo requiere de 10 a 60 segundos al día.

 

A diferencia de Nailner, la eficacia de estos remedios caseros no se ha demostrado en estudios clínicos. Algunos pueden incluso contener sustancias peligrosas para las uñas y todos ellos tratan simplemente los síntomas, en vez de prevenir la infección a largo plazo.